4 ene. 2012

Reseña: Lo Real, de Belén Gopegui


Autor: Belén Gopegui
Título: Lo Real
Editorial: Anagrama
Género: Narrativa
Páginas: 390
Sinopsis: Lo real es la historia del periodista Edmundo Gómez Risco contada por Irene Arce, realizadora de televisión, compañera y cómplice. Edmundo inventa partes de su currículum, llega a ser un alto cargo en TVE y dirige una asesoría de imagen clandestina. Hijo de padre acusado de corrupción durante el franquismo, se convence en la adolescencia de que son el poder económico y el estatus social los que determinan las relaciones personales y profesionales de los individuos; no la amistad, el mérito y la justicia, como predica la moral al uso. Elige, por tanto, el disimulo y la mentira como armas para lograr su objetivo: conseguir un grado de libertad mediante la posesión de un medio de producción. La ética personal que rige el modo de actuar de Edmundo, la narración desapasionada de Irene y los comentarios del “coro de asalariados y asalariadas de renta media reticentes” sirven para crear el “efecto V” brechtiano en torno a algunos de los conceptos morales que la cultura occidental presenta como intocables.

Una novela impactante, muy adecuada para los estudiantes de periodismo por la temática del argumento, he leído alguna reseña no muy positiva sobre este libro, no se criticaba el estilo literario de Belén, más bien se debía al desconocimiento de como funcionan las cosas en una cadena de televisión, yo sinceramente creo que el libro es una auténtica maravilla y aunque pueda parecer un poco técnico todo el entresijo de situaciones que el argumento nos propone, es una historia que engancha.
El argumento trata la historia de Edmundo, un periodista que no duda en usar la mentira para montar una trama paralela a sus actividades laborales, la historia está contada por la otra protagonista principal, se trata de Irene Arce, una realizadora televisiva, que nos va desgranando toda la vida de Edmundo..

Acompañando a la historia contada por Irene, tenemos al "coro" de asalariados, que es donde Belén ejerce su compromiso social en la novela, estamos ante un libro de mucho contenido social y político, pero que nadie piense que eso lo hace aburrido o cercano a un libro de ensayo.
Muy al contrario la trama es intensa y apasionante, el desenlace es imprevisible hasta el final, lo que hace que el lector se mantenga en tensión toda la duración del libro.
Es un libro, eso sí, que da mucho que pensar y que muestra al lector un mundo desconocido para quien no ha conocido las interioridades del complejo mundo de los profesionales de la comunicación.
Leyendo esta obra he recordado a dos "desahogados" de Facebook, al igual que Edmundo se inventa un "master" que no realiza, estos dos "pollos" van por la red social inventando un currículum que se han debido imaginar en sus largas horas de espera en "La Cantora" o en "Ambiciones" con la "alcachofa" en la mano esperando a que el "famoso" de turno pase por delante de ellos, producto de esa digamos prepotencia profesional hoy no son más que dos escritores fracasados..

Tecnicamente es un libro escrito con gran riqueza de lenguaje y con una documentación exquisita, no en vano Belén se ha convertido en uno de los referentes de las escritoras contemporáneas en el mundo literario nacional, una escritora premiada y alabada en toda su carrera en las letras, yo, os recomiendo esta obra porque os va a sorprender muy agradablemente.
Destaco con admiración como la autora nos describe a todos los personajes de la historia, con unos datos que nos ayudan a conocerlos y entender las situaciones, y el saber que en cualquier desempeño laboral que tengamos de que nadie es imprescindible, como nos hace ver en el libro, cuando una empresa contrata a un empleado no lo buscaba a él, sino a alguien como él, leyendo esta obra lo entenderéis..


Belén Gopegui nació en 1963 en Madrid. Es hija del científico aeroespacial Luis Ruiz de Gopegui. Se licenció en Derecho la Universidad Autónoma de Madrid, pero antes de terminar sus estudios universitarios ya había decidido que lo que de verdad quería era ser escritora. "Estaba en cuarto de carrera, y leer cada vez me gustaba más. Estudié Derecho porque, bueno, porque entonces pensaba en ideales de justicia, arreglar el mundo, todo eso. Pero empecé a darme cuenta de que leer y escribir me gustaba demasiado. Acabé los estudios, se hilaron bien las cosas, empecé a colaborar en revistas, y pude ir sobreviviendo".
Durante un tiempo se dedicó a reseñar obras y hacer entrevistas para diversas publicaciones, como el suplemento de libros de El Sol, hasta que aparece su primera novela, La escala de los mapas en Anagrama, apoyada por la escritora Carmen Martín Gaite.
De sus libros ha sido elogiada la madurez de su prosa y de sus planteamientos literarios, las estructuras narrativas tan originales, la brillantez de sus metáforas, en donde asoma una comprensión más que superficial del mundo y del léxico científico y su carácter intimista y poético. La narrativa de Gopegui ofrece una mirada reflexiva sobre el mundo.
La autora también se ha dedicado a la escritura de guiones cinematográficos de las películas La suerte dormida (2003) de Ángeles González Sinde y El principio de Arquímedes (2004) de Gerardo Herrero.

BIBLIOGRAFÍA

Acceso no autorizado
2011
Deseo de ser punk
2009
El padre de blancanieves
2007 (2009)
El lado frio de la almohada
2004
Lo real
2001 (2009)
La conquista del aire
1998
Tocarnos la cara
1995
La escala de los mapas
1993



Se puso nervioso. Había imaginado que la tarde sería un juego de principio a fin, una gran representación, como saludar a la madre de Fernando y besar la mano de sus hermanas. Pero Jimena se estaba interesando por él. Notaba la mirada de la chica en su frente alta, en el tardío nacimiento del pelo, y no quería corresponderla; le daba miedo fijarse, retener su rostro. con la frase sobre los mejores amigos acababa de contarle toda su soledad de adolescente de quince años cuyo padre iba a ir a la cárcel. Y la chica seguía ahí..

Edmundo tuvo miedo de la luz, tan suave y apacible, del tono distendido del director general, de las cosas que, al volverle la espalda, parecían llamarle sin embargo. Miedo a quedarse, tuvo, miedo a entrecerrar los párpados y levantarse sintiéndose amigo del director, hermano suyo, miedo a encontrarse más a gusto cada año, más seguro, y Edmundo tuvo miedo de la fe..

                                                                                                                8/10


1 comentario:

  1. mmmm parece interesante y como siempre estupendas reseñas ;) sigue así

    Un besote

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