7 sept. 2011

Reseña: El Cementerio de Praga, de Umberto Eco


Autor: Umberto Eco
Título: El Cementerio de Praga
Editorial: Lumen
Género: Narrativa-Novela Histórica
Páginas: 608
Sinopsis: El cementerio de Praga narra la historia del capitán Simonini, un piamontés radicado en París que se gana la vida falsificando documentos. Simonini no recuerda bien quién es, pero siguiendo los consejos del propio Sigmund Freud, con quién solía compartir la mesa en el restaurante diez años antes, decide poner por escrito su vida. Eco narra, a través del protagonista de la novela, su propia y particular visión de la historia europea del siglo XIX . El gestor de la unificación italiana Giuseppe Garibaldi, el capitán del ejército francés Alfred Dreyfus y el mismísimo padre del psicoanálisis confluyen en el relato de Eco, que vuelve a repetir algunas estrategias narrativas de sus ficciones anteriores. Se trata, de hecho, de una novela anclada en el pasado, pero con reminiscencias al presente. En su anterior novela La misteriosa llama de la Reina Loana , el protagonista, Yambo, debía como Simonini en El cementerio de Praga  recuperar y preservar su identidad. La flamante novela de Eco incluye, además, ilustraciones, como las que solían vestir los folletines decimonónicos. "Es una novela folletinesca donde todos los personajes, excepto el protagonista, existieron realmente", señaló el autor en un comunicado difundido por la editorial.

Esta última novela de Umberto Eco está rodeada de la polémica, cuando un escritor está considerado de "los grandes", puede permitirse una serie de licencias que otros autores no se atreverían..
Es una novela irreverente y provocadora, está ambientada en la convulsa Italia de la segunda mitad del siglo XIX, el protagonista, el capitán Simone Simonini, es un personaje repelente que se hace odiar hoja a hoja, machista, misógino, racista, etc, no hay por donde agarrarlo..

Eco juega con un desdoblamiento de la personalidad de este indivíduo, lo hace partícipe de todos los acontecimientos de la época con diferentes identidades, era el tiempo de la consolidación de la burguesía, del inicio del proletariado como clase social, el autor con su habitual maestría en su riqueza de lenguaje y un léxico impoluto nos describe a modo de diario todos los avatares de la época..
Ataca todo lo que pasa ante sus ojos, la masonería, la comunidad judía, la iglesia católica, Eco consigue su inicial propósito que es hacer una novela irrespetuosa y molesta..

Como toda obra que juega con la polémica nos encontraremos con lectores a los que les apasionará y con lectores que la odiarán. a mi me ha gustado, tal vez por mi carácter rebelde, creo que cuando alguien escribe sin autocensurarse y cuando le trae al pairo las opiniones ajenas escribe con total libertad..
El único personaje fictício es Simonini, Eco expresa todas sus inquietudes en boca del "pollo", y lo hace con una claridad meridiana..
Es una obra que va de menos a más, hace ya más de 30 años de su novela "El Nombre de la Rosa", obra mítica que no debe faltar en cualquier biblioteca. Se nota la evolución del autor, sinceramente os aconsejo su lectura, no os va a dejar indiferentes, además es un libro que os va a permitir tener buenos debates literarios con vuestros amigos, ya está siendo esta obra un referente en las tesis universitarias en las facultades de ciencias de la información, os animo a leerla y comentarla, nos divertiremos mucho..


Umberto Eco nació en la ciudad de Alessandria, en el norte de Italia, Su padre, Giulio, fue contable antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando fue llamado a servicio en las fuerzas armadas. En ese momento, Umberto y su madre se mudaron a un pequeño poblado piamontés. Eco recibió educación salesiana.

Se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de Turín en 1954 con un trabajo que publicó dos años más tarde con el título de El problema estético en Santo Tomás de Aquino (1956). Trabajó como profesor en las universidades de Turín y Florencia antes de ejercer durante dos años en la de Milán. Después se convirtió en profesor de Comunicación visual en Florencia en 1966. Fue en esos años cuando publicó sus importantes estudios de semiótica Obra abierta 1962 y La estructura ausente 1968, de sesgo ecléctico. Desde 1971 ocupa la cátedra de Semiótica en la Universidad de Bolonia. En febrero de 2001 creó en esta ciudad la Escuela Superior de Estudios Humanísticos, iniciativa académica solo para licenciados de alto nivel destinada a difundir la cultura universal. También cofundó en 1969 la Asociación Internacional de Semiótica, de la que es secretario.

Distinguido crítico literario, semiólogo y comunicólogo, Umberto Eco empezó a publicar sus obras narrativas en edad madura (aunque en conferencias recientes cuenta de sus experimentos juveniles, los que incluyen la edición artesanal de un cómic en la adolescencia). En 1980 se consagró como narrador con El nombre de la rosa, novela histórica culturalista susceptible de múltiples lecturas (como novela filosófica, novela histórica o novela policíaca, y también desde el punto de vista semiológico). Se articula en torno a una fábula detectivesca ambientada en un monasterio de la Edad Media el año 1327; sonoro éxito editorial, fue traducida a muchos idiomas y llevada al cine en 1986 por el director francés Jean-Jacques Annaud. Escribió además otras novelas como El péndulo de Foucault (1988), fábula sobre una conspiración secreta de sabios en torno a temas esotéricos, La isla del día de antes (1994), parábola kafkiana sobre la incertidumbre y la necesidad de respuestas, Baudolino (2000), una novela picaresca -también ambientada en la Edad Media- que constituye otro rotundo éxito y sus últimas obras, La Misteriosa Llama de la Reina Loana (2004) y El cementerio de Praga (2010).

Ha cultivado también otros géneros como el ensayo, donde destaca notablemente con títulos como Obra abierta (1962), Diario mínimo (1963), Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas (1965), La estructura ausente (1968), Il costume di casa (1973), La forma y el contenido (1971), El signo (1973), Tratado de semiótica general (1975), El super-hombre de masas (1976), Desde la periferia al imperio (1977), Lector in fabula (1979), Semiótica y filosofía del lenguaje (1984), Los límites de la interpretación (1990), Seis paseos por los bosques narrativos (1990), La búsqueda de la lengua perfecta (1994), Kant y el ornitorrinco (1997) y Cinco escritos morales (1998).
(Fuente Wikipedia)

Napoleón ya no razonaba como antes: los cálculos renales le impedían comer y dormir, por no hablar de montar a caballo; creía en los conservadores y en su mujer, convencidos de que el ejército francés seguía siendo el mejor del mundo, mientras que contaba (eso lo supimos después) a lo sumo con cien mil hombres contra cuatrocientos mil prusianos; y Stieber ya había enviado a Berlín informes sobre los chassepots que los franceses consideraban el último grito en cuanto a fusiles, y que, sin embargo, se estaban convirtiendo en artilugios de museo. Además, se complacía Stieber, los franceses no habían conseguido poner en pie un servicio de informaciones igual al suyo..


Lleva un poco de tiempo, pero los placeres de la cocina empiezan antes que los del paladar, y preparar quiere decir pregustar, como estaba haciendo yo, todavía remoloneando en la cama. Los necios necesitan tener bajo las mantas a una mujer, o a un chicuelo, para no sentirse solos. No saben que el que se le haga a uno la boca agua es mejor que una erección..


Haremos creer que somos quienes liberamos a los trabajadores, haciéndoles creer que les ayudamos con el espíritu de fraternidad de interés por la humanidad pregonado por nuestra masonería Les haremos creer que venimos a sacarles de la opresión, haciéndoles ver las ventajas de entrar en las filas de nuestros ejércitos socialistas, anarquistas y comunistas. Pero la nobleza, que de derecho explotaba a las clases trabajadoras, tenía gran interés en que pudieran vivir y criarse sanos y fuertes. Nuestro interés, contrario, desea la degeneración de los gentiles; nuestra fuerza consiste en mantener al trabajador en un estado constante de necesidades e impotencia, porque de este modo lo sujetaremos más a nuestra voluntad, y a su alrededor no encontrará nunca, ni poder ni energía suficiente para volverse contra nosotros». Y añadidle esto: «Organizaremos una crisis económica universal por los medios que nos sean posibles con ayuda del oro que, casi en su totalidad, está en nuestro poder. Simultáneamente, echaremos a la calle en toda Europa masas enormes de obreros. Estas masas serán felices precipitándose sobre todos aquellos que, en su ignorancia envidiaron desde la infancia, verterán su sangre y en seguida podrán arrebatarles sus bienes. A nosotros no nos harán daño. que el momento del ataque lo conoceremos y tomaremos las medidas necesarias para proteger nuestros intereses».



                                  8/10

                                         

5 comentarios:

  1. Estoy enfadada con Eco desde la noticia sobre El nombre de la rosa y lo tengo castigado. Pese a que leyéndote me parece un libro atractivo, resistiré.
    Un abrazo

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  2. Me alegra que finalmente alguien en quién confío plenamente haya hecho por fin la reseña de este libro. Yo ya lo leí. No sé si por mi falta de cultura general, o porque no estaba yo demasiado receptiva, el libro me pareció un tostón. La prosa es impecable, como no, el personaje de Simonini promete y mucho en las primeras páginas pero a mí, después, me aburrió sobremanera. Por otra parte, me quedé perpleja por la necesidad del autor de estar detallando una y otra vez qué se come... El argumento cuesta seguirlo porque la mezcla de personalidades de Simonini hizo que me perdiera de vez en cuando. Pero es indudable la calidad literaria de este autor que en sí mismo, debe de ser como una enciclopedia andante. Gracias por tu reseña Arebcn. Un abrazo.

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  3. No he visto muchas reseñas de este libro, lo tengo en mi lista de pendientes porque me gustó mucho El nombre de la rosa pero aún no me he atrevido con él, no sé porque pienso que no me va a gustar...

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  4. Mientrasleo: Un castigo merecido jaja, tu resiste, besos..

    Sonia: El libro es un tocho desde luego, a mi lo que pasa es que la novela histórica me atrae, además fue una época con muchos cambios, sobre la glotonería de Simonini ten en cuenta que es el único personaje figurado y que es la glotonería de Eco.. Un beso y gracias por confiar en este vulgar juntaletras, jajaja..

    Tatty: Es muy diferente este libro al otro, si la novela histórica no te apasiona este te aburrirá, es un poco pesado y largo.. Besitos..

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  5. Yo hace muchos años me inicie a este autor con "El pendulo de Faucault", una novela de culto, pero tan infumable que tuvieron que hacer guias de lectura que se vendian aparte (para que no te perdieras). Se que no todas sus obras son asi, y tal vez le haya cogido un poco de miedo infundado. Supongo que antes que este, deberia leer El nombre de la rosa... Un beso!

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